jueves, 17 de septiembre de 2015

Dark Angel: Lo que no fue.

El día de mañana concluye la relación laboral entre el CMLL y Dark Angel. Un binomio exitoso en el papel pero que, en los hechos, no fue lo que se esperaba.

Las razones pueden ser muchas, algunas de ellas atribuibles a la empresa y otras tantas atribuibles a la luchadora. De entrada existió un recibimiento frío, lleno de intrigas con las que la luchadora no tenia nada que ver. La razón de esas disputas era ociosa, mezquina, se trataba de "la paternidad" luchística de Sarah Stock. Es de sobra conocido que quien más la apoyó a inicios de su carrera fue el editor de la revista Súper Luchas. Hecho que no era bien visto por un sector del CMLL ¿Qué tanto afectó su promoción inicial? Es difícil saberlo.

Es dificil saberlo porque, aunque audaz y con buena técnica, también era notorio que Dark Angel mostraba carencias arriba del ring. Fue mejorando en varios aspectos pero en algunos otros jamás llegó a corregir, tal y como sucedió con sus topes suicidas. Dark Angel podía realizar una espectacular y estética plancha y en la siguiente caída atorarse en las cuerdas y caer de fea forma. Asi era Sarah.
Con defectos y virtudes se promovió lo que a la larga fue su único gran trofeo dentro del CMLL: La máscara de Amapola. Dicha lucha sirve para ejemplificar su paso por el CMLL ¿Qué se busca en una promoción de este tipo? proyectar a un luchador ¿no? ¿entonces para que le echas el público encima al envolver a dicha lucha en un contexto nacionalista? Ese error fue todo del  CMLL. Por lo que hace a Dark Angel se podría decir que la lucha fue aclimatica, por momentos poco emocionante y, de hecho, fue concluida de manera defectuosa con una pésima ejecución de la reinera. Más allá de explicaciones que trataron de justificar su actuación tales como "modificaciones deliberadas a la reinera" o una mala edición televisiva a una excelente lucha, lo cierto es que a partir de entonces Amapola tuvo varias luchas de extraordinario nivel mientras que Sarah nunca volvió a repetir una actuación como la que dijeron que tuvo aquella noche.

martes, 8 de septiembre de 2015

Por una mentada ¿exageración o algo común en nuestros días?

El lunes siete de septiembre del 2015 el CMLL publicó una serie de modificaciones en sus carteleras en donde destacaba la salida del luchador conocido como La Park, un día después, mediante un comunicado oficial, la empresa confirmaba lo que ya se anticipaba, la ruptura del vínculo laboral con dicho luchador.

La razón que se da es el ya tristemente celebre "chinguen todos a su madre" pronunciado durante el uso de la voz que tuvo el luchador y que fue transmitido en vivo por la empresa Claro Sports. Es obvio que el improperio no solamente rebaso la línea de respeto que debe de existir entre empresa y clientes sino que, además, tocó intereses comerciales del CMLL y sus socios. Llama la atención que previamente el luchador había sido advertido de no incurrir en tales conductas, se le expusieron los motivos y, ante su insistencia, se le cerraron los micrófonos.

La Park se suma a la larga lista de presentadores de televisión, deportistas, políticos y figuras públicas a las que, una desafortunada declaración, les ha costado el trabajo. Recientemente tuvimos el caso de Hulk Hogan, quien ni siquiera hizo declaraciones públicas, sino que sus palabras fueron retomadas varios años después y cuya publicación trajeron como consecuencia una dura reacción por parte de la WWE.


Vivimos en la época de la corrección política, tiempos en donde a mi parecer se castiga de manera excesiva a expresiones que a menudo ni siquiera llegan a ser ofensivas, sino que forman parten de "la jerga" con la que muchos crecimos misma que, dado los cambios en la sociedad y una búsqueda superficial de la igualdad, ahora son percibidas como insultos degradantes e incluso racistas. Nunca pensé que la expresión "pegas como niña" pudiera ser tildada de "pretender estigmatizar a la mujer como una persona inferior a su contraparte masculina", sin embargo, ahora es tildada de tal. Así las cosas.